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Por Lara Lombarte

Eje intestino-cerebro. Tu segundo cerebro

Existe una relación permanente entre tu intestino y tu cerebro. El sistema nervioso central está en interacción permanente con el tubo digestivo, además, esta conexión es bidireccional.

Además de estos dos grandes protagonistas en este eje bidireccional, no podemos olvidarnos del tercer protagonista, la microbiota intestinal, la cual tiene un papel muy importante en esta película.

¿Qué es la microbiota?

  • Es un conjunto de los microorganismos que colonizan todo el tubo digestivo.
  • Consta de más de 100 billones de microorganismos, 10 veces más que el número de células del cuerpo.
  • Hay más de 1000 especies y 7000 cepas de bacterias, principalmente estas dos familias, son las que dominan esta estancia: BacteroidetesFirmicutes.

Sabiendo esto, no debe sorprendernos que las funciones de la microbiota, vayan más allá de sus funciones metabólicas y de ser la barrera frente a las agresiones exteriores.

Según varios estudios recientes demuestran que un desequilibrio en la microbiota, puede tener un papel significativo en numerosas enfermedades neurológicas y psiquiátricas.

Una cuestión importante a destacar es, que el 95 % de la serotonina se produce en el intestino y participa en los intercambios entre el cerebro y el intestino a través del nervio vago. La serotonina es un neurotransmisor, que regula una amplia gama de funciones, como el humor o el comportamiento.

La microbiota intestinal desempeña un papel sobre nuestro comportamiento y nuestra actividad emocional. Hay varios estudios que demuestran que la microbiota tiene una relación directa con la respuesta del estrés, que pacientes con disbiosis intestinal, tienen una mayor tendencia a la depresión y mayores síntomas de ansiedad.

Por lo que es muy importante cuidar a nuestra microbiota.

¿Cómo cuidamos de ella?

Pues bien, para cuidar de la microbiota debemos tener en cuenta los siguientes puntos:

  1. Es importante comer de una manera determinada para poder tener a nuestras bacterias contentas.
  2. Debemos saber como están nuestras bacterias, para saber qué necesitan. Esto lo puedes saber a través de un test de microbioma, para ver cómo está tu microbiota.
  3. No solo comiendo bien mejoraremos nuestra microbiota, también debemos tener nuestra mente en calma, ya que como bien hemos dicho al inicio esto es un eje bidireccional.

Por lo que si quieres tener una microbiota sana, debes alimentarte principalmente de alimentos de origen vegetal y además debes tener en cuenta otras técnicas, como podría ser el mindfulness para poder gestionar bien el estrés y tus emociones.

El alimento preferido de las bacterias son las fibras fermentables, presente principalmente en frutas, verduras, hortalizas, legumbres y cereales integrales. Además, otra de las cosas que les gusta mucho y con la que disfrutan nuestras bacterias, es con los probióticos, es decir, aquellos alimentos que tienen microganismos vivos, como el yogurt, el kéfir, el té kombucha… y lo que menos les gusta a las bacterias de nuestro segundo cerebro, son todos los alimentos ricos en azúcares, grasas saturadas y ultraprocesados. En resumen, nuestras bacterias son partidarias de una alimentación más vegetariana.

Si quieres tener más información de cómo cuidar este eje intestino-cerebro, puedes inscribirte en el curso de Genética, vegetarianismo & mindful Eating. An integrative learning.

O bien si quieres saber como mejorar tu alimentación o empezar tu alimentación vegetariana, tienes estas microformaciones: 

Referencias

  1. Voinot F. Axe cerveau-intestin et contrôle de la prise alimentaire : exemple d’altérations chez un modèle animal de schizophrénie. 2012.
  2. Lozupone CA, Stombaugh JI, Gordon JI, et al. Diversity, stability and resilience of the human gut microbiota. Nature. 2012;489(7415):220-30.
  3. Cryan JF, Dinan TG. Mind-altering microorganisms: the impact of the gut microbiota on brain and behaviour, Nat Rev Neurosci. 2012;13(10):701-12.
  4. Jaglin M. Axe intestin-cerveau : effets de la production d’indole par le microbiote intestinal sur le système nerveux central. PhD Thesis, Paris-Sud University, 2013
  5. Crumeyrolle-Arias M, Jaglin M, Bruneau A, et al. Absence of the gut microbiota enhances anxiety-like behavior and neuroendocrine response to acute stress in rats. Psychoneuroendocrinology. 2014;42:207-17.

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