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Por Lara Lombarte

COMER SALUDABLEMENTE: DE LA META AL VALOR

Uno de los mayores desafíos para el profesional de la nutrición es lograr que sus pacientes se sientan motivados para cambiar su alimentación. Y es que no siempre nos encontramos igual de motivados para hacer cambios. La misma persona puede presentar diferentes estados y tipos de motivación. Por ejemplo, puede ser que el paciente acuda a consulta con una motivación extrínseca,  como perder peso para caber en el vestido que quiere ponerse en la boda de su hermana.

Perfecto! Eso es lo que le ha motivado y es importante que respetemos ese factor motivacional y no le hablemos al paciente de niveles de colesterol, que es lo que a ti más te ha preocupado. Por otro lado, sabemos que en este ejemplo, el «para qué» del objetivo de nuestra paciente la conecta con una motivación extrínseca, quiere decir que una vez llegue la boda, si no ha logrado conectar con otras motivaciones internas y dependiendo del tipo de tratamiento dietético que esa persona esté llevando a cabo, puede ser que abandone los cambios en su alimentación que estaba realizando. 

En cambio, cuando las personas nos movilizamos por una motivación intrínseca quiere decir que esas acciones que llevamos a cabo, en este caso realizar elecciones de comida saludable, las hacemos porque tienen que ver con nuestros VALORES.

Los OBJETIVOS son útiles porque nos ayudan a enfocar nuestras acciones. Pero los VALORES aún lo son más, porque hacen que esos objetivos y esas acciones tengan sentido y te llevan hacia el tipo de persona y de vida que quieres vivir. Tus valores, aunque no los veas o no seas consciente de ellos, siempre están ahí, como las estrellas. Hacen que te sientas feliz cuando estás siendo coherente con ellos y, al contrario, que te sientas vacía o apática cuando haces cosas que se alejan de ellos.

Quizás no sabes identificar bien cuáles son tus valores. Te puede ayudar responder a la pregunta ¿qué cualidades deseas para ti y para tu vida? O también ¿que es importante para ti y hace tu vida tenga significado?

Después de responder a estas preguntas, qué crees, ¿para ti comer saludablemente es un OBJETIVO o un VALOR? Ojo! no estoy diciendo que ahora debamos olvidarnos de los objetivos. ¡Ni mucho menos! Tanto objetivos como valores son importantes. Los objetivos nos marcan hitos en el camino que facilitan el progreso. Por ejemplo un objetivo es pesar 57 kilos y un valor asociado a este objetivo puede ser el autocuidado o cuidar mi aspecto físico. Para otra persona el valor asociado a ese mismo objetivo puede ser el de tener salud y una vida activa, o ser una persona coherente, o cuidar de su familia, o la disciplina, etc.

Fíjate que aunque los valores parecen conceptos abstractos, en realidad se manifiestan en nuestras acciones. Una persona con el valor del autocuidado es coherente con ese valor cuando actúa en consecuencia. Por ejemplo: se sirve raciones correctas y no excesivas, aporta a su cuerpo los nutrientes que necesita, escucha y atiende las señales de cansancio de su cuerpo, va al gimnasio para mantener su cuerpo en forma, se aplica crema por la noche para hidratarse, etc. es decir, no podemos decir que tenemos el valor x y luego que nuestra vida no refleje ese valor con acciones y decisiones coherentes, porque sino ¿qué piensas que va a suceder?  Pues que vas a tener una sensación de infelicidad o insatisfacción con tu vida.

Otra diferencia entre objetivos y valores es la forma en como nos ayudan a motivarnos. Los objetivos no están completos hasta que no los hemos alcanzado. Hay que llegar al número de 57 para poder sentirme satisfecho y sentir que lo he conseguido. Además, una vez haya cumplido el objetivo, necesitaré marcarme otra meta diferente si no quiero perder el rumbo. En cambio cuando tengo en cuenta mis valores, no tengo que esperar a lograr el objetivo para celebrarlo; sino que cada vez que de un paso que me dirija en la dirección del autocuidado y del cuidado de mi aspecto físico (si ese es mi valor) me sentiré satisfecha conmigo misma y sentiré que mis acciones tienen un propósito.

Cuando logras que tu paciente comprenda que sus objetivos con alimentación tienen un sentido, el cambio es mucho más motivador y pasa de extrínseco a intrínseco. 

En nuestras formaciones en coaching nutricionalaprendes a conducir la conversación para que la persona conecte con sus valores y también dispones de herramientas del maletín del coach nutricional en las que también apoyarte para conseguirlo de forma amena. Si quieres formarte con nosotros consulta nuestras formaciones aquí.

Si estás persiguiendo un cambio en tu alimentación y quieres que trabajar con los expertos en coaching nutricional de Nutritional Coaching pincha aquí.

Yolanda Fleta

Coach nutricional

Co-fundadora de Nutritional Coaching

 

 

 

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